Mogán reivindica que hoteles y complejos de apartamentos del municipio recuperen su uso turístico

Agentes de la Policía Local de Mogán han elevado un informe de inspección a los diez complejos turísticos del municipio que han colaborado con el Estado para acoger a los inmigrantes que han llegado a Gran Canaria. Se trata de la primera fase del trámite anunciado este jueves por la alcaldesa, Onalia Bueno, para instar a que se vacíen estas instalaciones para estar listas para recibir turistas antes de fin de año, señalando que de no hacerlo se penalizará.

El Concejal de Seguridad del Ayuntamiento de Mogán, Mencey Navarro, ha explicado que la primera fase de este proceso es notificar oficialmente a estos complejos que para lo que están siendo utilizados contraviene la licencia para la que se les concedió.

En la segunda fase, durante el mes de diciembre y antes del 31, se les notificará el cese voluntario de esta actividad sin penalización. Se les dará un plazo de 10 días para cumplir o responder. En el tercero, transcurrido el plazo, será sancionado quien no haya atendido la solicitud.

Según cálculos municipales, hay diez complejos que albergan aproximadamente a 3.200 inmigrantes, entre los cuales, hay dos que tienen menores no acompañados, y otro exclusivo para aislamiento de los infectados por Covid-19.

El viernes más de mil personas salieron a las calles, convocadas por una plataforma en línea formada por empresarios del municipio, para pedir que se vacíen estos complejos y que los migrantes sean recibidos en instalaciones “adecuadas y dignas”, pero que se vayan. las zonas turísticas “lo antes posible”, según su portavoz, Carmelo Suárez.

La marcha transcurrió pacíficamente y llevó la pancarta ‘Salvemos el turismo en Mogán, únete a nosotros’. Entre los asistentes se encontraban el alcalde y varios concejales del gobierno local y de los partidos de oposición. Los organizadores tienen previstos otros dos, uno el 4 de diciembre y otro el 11.

La manifestación salió de Motor Grande y tardó poco más de hora y media en bajar por la Avenida Tomás Roca Bosch hasta la playa, donde discurrió por el paseo costero. A la cabeza de los manifestantes, frente a la pancarta, Carmelo Suárez, quien al final, y como cierre de la protesta, leyó un manifiesto en español, alemán y noruego.

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